PARADIGMA21

Miércoles 21 Octubre 2020

Soros trabaja para lograr un mundo hipersensibilizado donde el ciudadano se ha convertido en un ser infantilizado movido por impulsos y no por la razón. Al poco de hacerse con el cargo en Moncloa, Sánchez se reunió en secreto con el especulador húngaro.

El anciano multimillonario George Soros financia multitud de grupos y fundaciones de izquierda en todo el mundo.
El anciano multimillonario George Soros financia multitud de grupos y fundaciones de izquierda en todo el mundo.

El multimillonario especulador judío de origen húngaro, George Soros, ha resultado estar detrás de un sinfín de las llamadas ‘revoluciones de color’, protestas supuestamente espontáneas que tienen como objetivo acabar derrocando a gobiernos y hacerse con el control de las naciones bajo su cosmovisión ultra liberal en lo económico y ultra progresista en lo político.

Este viernes se ha presentado en Madrid el último libro de la editorial Homo Legens titulado Soros: rompiendo España, de Juan Antonio de Castro de Arespacochaga y Aurora Ferrer. La obra es un resumen de un informe que ambos presentaron a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) y al juez Pablo Llanera poco después del fallido golpe de Estado en Cataluña a manos de separatistas con la inestimable ayuda económica de George Soros y sus múltiples organizaciones pantalla.

Un judío colaborador de los nazis

Nacido con el nombre György Schwartz en 1930, adoptaría por imposición de su padre el apellido de Soros en 1936 debido a la ola de antijudaísmo que azotaba el continente antes de la Segunda Guerra Mundial. Su nuevo apellido en el idioma esperanto (su padre era un enamorado de esta neolengua con inspiración universal) significa “se elevará”, como si de un mesías se tratara. Este concepto mesiánico estará presente desde pequeño hasta nuestros días; no en vano, toda su obra deriva de la voluntad de imponer su visión del mundo.

Durante la invasión de Hungría por los alemanes en la Segunda Guerra Mundial logrará salvar su vida mientras colaboraba con los nazis en tareas menores. Al poco de acabar el conflicto, marchará a Londres donde se graduará en la London School of Economics en 1952. Fue en esta escuela donde conocerá y será alumno de Karl Popper cuya obra La sociedad abierta y sus enemigos le influirá profundamente y de por vida. No en vano su proyecto más personal se denomina Open Society Foundations, del que hablaremos más adelante.

Los comienzos de su imperio económico

Tras finalizar sus estudios emigrará a Estados Unidos, donde empezará a ganar grandes sumas de dinero invirtiendo en bolsa. En 1969 creó Soros Fund Management para la gestión de fondos de cobertura y más adelante, en 1973, Quantum Funds, también para fondos de cobertura privado, pero situada offshore en Curazao (Antillas holandesas) e Islas Caimán, dos paraísos fiscales de sobra conocidos por los asiduos a este tipo de operaciones.

Pasó de ser un inversor de éxito más a enemigo público de muchos gobiernos. Como especulador profesional es alguien que se enriquece empobreciendo a otros

Soros siempre ha tenido un gran olfato para las finanzas, como así lo demostró al ganar sus primeros mil millones de dólares tras haber hundido la libra esterlina en 1992 sin que el Banco de Inglaterra pudiera hacer nada para evitarlo. También en 1993 intentó hundir el marco alemán.

Nuestro hombre pasó de ser un inversor de éxito más a enemigo público de muchos gobiernos. Como especulador profesional es alguien que se enriquece empobreciendo a otros, esto no debe olvidarse nunca. Él mismo señaló en una entrevista hace años que no piensa en las consecuencias de sus actos. Curiosa manera de echar balones fuera.

Ya vemos cómo, desde hace 25 años, Soros tiene predilección por la destrucción de la economía europea y la desestabilización del continente, aunque no solo éstas. Y no ha parado desde entonces. En 1993 crea Open Society Foundations, “un entramado financiero-empresarial presente en decenas de países y que persigue […] la consolidación de la ‘sociedad abierta’ de Karl Popper”, como señalan los autores. Este entramado cuenta con cientos y cientos de ONGs, fondos de inversión, firmas de abogados, medios de comunicación, periodistas y políticos… Un sinfín de estructuras con el único objetivo de minar la estabilidad de los países que desea dominar para mayor gloria suya y de sus intereses, que suelen coincidir con los del mundo anglosajón.

El filántropo interesado

El modelo de Soros es una simplificación de conceptos para representar una realidad compuesta entre buenos (él y los suyos) y malos (los demás). “Los malos son los líderes políticos, partidos o medios de comunicación conservadores, descritos habitualmente como autoritarios, dictatoriales o directamente fascistas”, señalan de Castro y Ferrer. Según estimaciones, el húngaro habría invertido más de 32.000 millones de dólares desde los años 90 a Open Society Foundations para lograr sus objetivos. Recientemente donó otros 18.000 millones para la causa. Dinero es poder, y el poder puede moldear la realidad a gusto del que firma el talonario. Nada nuevo bajo el sol, lo que sorprende es que se realice en contra de la propia voluntad de los pueblos pese a su aparente imagen de filántropo.

Y es que George Soros siempre oculta sus verdaderos intereses bajo un supuesto interés general humano que es difícil rechazar. ¿Quién no quiere la igualdad de las personas? ¿Y el respeto a los Derechos Humanos? Cuesta creerse sus palabras cuando los resultados suelen ser opuestos a lo anunciado. “Por sus hechos los conoceréis”, reza el evangelio de San Mateo.

Algo perfectamente aplicable al mundo en el que vivimos. Muchas personas se dejan enamorar por cantos de sirena, incapaces de analizar el movimiento de placas tectónicas que ocurre debajo de mensajes buenistas, sonrisas de payaso y lágrimas de cocodrilo. Un mundo hipersensibilizado donde el ciudadano se ha convertido en un ser infantilizado movido por impulsos y no por la razón. Eso es lo que buscan los gobernantes y Soros trabaja para ello. De ahí el continuo bombardeo mediático con muertes de inmigrantes en el Mediterráneo, de supuestos ataques xenófobos y racistas por parte de nativos europeos defendiendo sus naciones y sus pueblos, de una homofobia e histeria colectiva, etc. Todo sea por personalizar (es decir, subjetivizar) los hechos en vez de ser mínimamente crítico.

Revoluciones de color

Por revoluciones de color se entienden aquellas alteraciones sociales supuestamente espontáneas que acaban derrocando gobiernos con el fin de hacerse con el poder de las naciones, o al menos lo intentan. Entre ellas se encuentran las sucedidas en Serbia (2000), Georgia (2003), Ucrania (2004) y Kyrgyzstan (2005); la Primavera Árabe en Túnez, Egipto, Siria, Libia, Yemen, Irán y Bahréin o los movimientos políticos en Bolivia, Indonesia y Venezuela. No todas fructificaron, pero algunas sí y siempre con el resultado de invertir el orden establecido a posturas más prooccidentales y contrarias a China y Rusia.

Según Castro y Ferrer, cuatro son los condicionantes para que dichas revoluciones triunfasen:

  1. Un líder impopular.
  2. Fuerzas contrarias al régimen impuestas a través de influencias externa con apoyo de medios de comunicación.
  3. Revoluciones sin ideología aparente.
  4. Fuerzas contrarias al régimen con el objetivo de eliminar la corrupción gubernamental.

Cataluña, ¿revolución fallida?

El caso catalán es de especial relevancia porque en él se ve el especial interés de Soros por la separación de Cataluña, lo que significaría una herida profunda en la sociedad y en la economía española y serviría como ensayo para la federación posterior de Europa en un conglomerado de pequeñas naciones casi imposibles de entenderse entre sí, mucho más fáciles de gobernar por los burócratas de la Unión Europea.

Open Society Foundations en colaboración con otras instituciones como Atlantic Council, NOVACT, Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), New American Foundation o Diplocat participaron activamente en el intento de separación. Otra de las figuras clave es Jaume Roures, el magnate televisivo dueño de Mediapro.

Llama la atención que una semana antes del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, aparecieran numerosas informaciones en medios de supuesto prestigio como El País culpando a Rusia de la injerencia en el proceso separatista. David Alandete, subdirector en ese momento, firmaba muchas de esas publicaciones.

Hay una infinidad de personas que trabajan con él, para él o en la consecución de sus objetivos: destruir las naciones hasta ahora conocidas para convertir el mundo en una sopa multicultural

Un día después del referéndum, aparecía la siguiente información en la página del think tank Atlantic Council sobre la posibilidad de una Cataluña independiente en la OTAN y en la UE: “…aunque los estados miembros de la OTAN puedan no tratar la eventualidad a la ligera, espero que la Alianza no tenga que preocuparse demasiado por perder mucho a través de la independencia catalana. De hecho, solo hubo un perdedor claro después de los eventos del pasado fin de semana: el gobierno federal español. Brutalizar a las personas que van a las urnas nunca es un argumento ganador”.

Portada de ‘Soros. Rompiendo España’, editado por Homo Legens.
Portada de ‘Soros. Rompiendo España’, editado por Homo Legens.

Tras el frenazo en seco a este proceso, gracias a la justicia española y a partidos como VOX que se querellaron contra los responsables políticos, parece que Soros tuvo una nueva oportunidad con la llegada de Pedro Sánchez a Moncloa. Al poco de hacerse con el cargo en Moncloa, Sánchez se reunió en secreto con el especulador húngaro. Lo que se habló allí nunca se llegará a saber, pero poco después llegó a nuestras costas el Aquarius, Open Arms era considerada una organización al servicio de la trata de personas al traer de manera regular inmigrantes ilegales de la costa africana a las españolas, los socialista se hacen como administradores únicos de TVE, el artículo 155 se cancela y los separatistas vuelven a ir de gira por el mundo desprestigiando a España y a su justicia.

Por si esto fuera poco, en España es más que probable que Pedro Sánchez repita como presidente. Aún no se sabe muy bien si apoyado por separatistas, filoterroristas o comunistas, pero su plan de destrucción de España continuará.

No solo es España, también es Europa. Como también mencionó, “las naciones europeas son un escollo para el nuevo orden mundial”. Quiere destruir Europa y lo que ello significa (cristianismo incluido), pero lo peor de todo esto es que no está solo. Hay una infinidad de personas que trabajan con él, para él o en la consecución de sus objetivos: destruir las naciones hasta ahora conocidas para convertir el mundo en una sopa multicultural donde todo el mundo sea igual en todas partes, nadie conozca sus raíces y, en consecuencia, no luchen por defender lo que son. Es la esclavitud perfecta porque todos somos y seremos consumidores, lo que toca ahora es hacer desaparecer a los elementos díscolos de ese Nuevo Orden Mundial que se nos pretende imponer por las buenas o por las malas.

P.D: Es difícil, por no decir imposible, condensar toda la actividad de Soros y sus redes en este artículo. Espero que el lector comprenda la necesidad de síntesis y que eso le haga despertar la curiosidad.