PARADIGMA21

Jueves 29 Octubre 2020

Hace unos meses se arrojó como propuesta de solución para la crisis desatada por el Covid19 los llamados bonos perpetuos. Quien lo propuso fue el magnate especulador George Soros, siendo alabado por todo el espectro político que abarca desde el centro hasta la izquierda más indómita, ofreciendo como válida y legítima (si no la mejor) solución a los problemas de financiación de los países.

Recientemente, en una entrevista concedida a El País, el fundador de Open Society Foundations volvía a hacer campaña por los bonos perpetuos, explicando de manera abierta y descaradamente sesgada el mecanismo del bono a perpetuidad. Así, trató de dar a conocer dicho instrumento financiero de la siguiente manera:

A la hora de reseñar, siempre es convenido que se opte por contextualizar la obra en cuestión para poder así dotarla de significado y sobre todo hacerla inteligible, de manera que no sea un fogonazo abstracto que induzca a la confusión, sino que nos permita ante todo alcanzar el pensamiento que el autor quiso compartir. Por ello, es un ejercicio más que necesario saber quién fue Eric Arthur Blair, más conocido como George Orwell.

Eric Arthur Blair, “George Orwell” (1903-1950).
Eric Arthur Blair, “George Orwell” (1903-1950).

El escritor inglés nació hace 117 años, el 25 de junio de 1903, en Motihari, ciudad perteneciente a Gran Bretaña cuando ésta dominaba colonialmente la India. Tras dar varios bandazos en el país asiático, decidió volver a Inglaterra para experimentar la indigencia antes de poder volver a una vida fuera de las calles.

España debe pasar a la acción. Como Draghi dijo, hay que recurrir al endeudamiento. Hay que hacer economía de guerra. ¿Tan necesarias son las Comunidades Autónomas? El entramado administrativo es ineficiente con sus duplicidades y resulta realmente costoso.

imagen referencial dinero virus

Imagen referencial /Pixabay

De pequeño recuerdo irme a dormir fantaseando sobre hipotéticas batallas tras ver películas bélicas. Especialmente, cuando salía una de esas superproducciones de Hollywood que sacan año sí y año también para engrandecer el papel de EE. UU. en la Segunda Guerra Mundial. Esos largometrajes suelen seguir un patrón común en el que el ciudadano de calle se alista voluntario, o bien un soldado raso se ve sumergido en una misión de dimensiones colosales. Y yo, desde el otro lado de la pantalla, me preguntaba cuándo volveríamos a estar en guerra.

Los paralelismos con la Segunda Guerra Mundial

Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, las economías de todo el mundo tuvieron que reajustar sus planes de producción para dar respuesta a un conflicto bélico que durante seis años fue consumiendo los recursos que se pusieron a su disposición. En ese periodo, las potencias tuvieron que reinventarse y buscar la forma de encontrar soluciones al shock económico que suponía la contienda.

Dos sanitarios se protegen contra el coronavirus. /Foto: LVC

Dos sanitarios se protegen contra el coronavirus. /Foto: LVC

Por aquel entonces, el Gobierno de Roosevelt fue testigo de dos teorías entre las que se debatían los economistas de entonces. Por un lado, Keynes pretendía aumentar los impuestos para retirar el circulante de la economía de cara a sufragar gastos. Por otro lado, el secretario del Tesoro Morgenthau prefería recurrir a préstamos voluntarios para obtener esa financiación a la vez que retiraba circulante de la economía. Era partidario de los bonos de defensa.

Si algo podemos tener claro respecto al coronavirus es el efecto petrificador que está teniendo en las economías modernas. El panorama que nos deja el coronavirus no es otro que el del país con mayor capital humano del planeta recuperado frente a un mundo en shock.

Un hombre ataviado con mascarilla en Wall Street, sede de la bolsa de Nueva York.

Un hombre ataviado con mascarilla en Wall Street, sede de la bolsa de Nueva York.

Confinado en el estudio de mi hogar, quisiera compartir un análisis geopolítico y geoeconómico de la situación actual tras los cambios producidos por la pandemia del Covid19.