PARADIGMA21

Martes 9 Agosto 2022

Si algo podemos tener claro respecto al coronavirus es el efecto petrificador que está teniendo en las economías modernas. El panorama que nos deja el coronavirus no es otro que el del país con mayor capital humano del planeta recuperado frente a un mundo en shock.

Un hombre ataviado con mascarilla en Wall Street, sede de la bolsa de Nueva York.

Un hombre ataviado con mascarilla en Wall Street, sede de la bolsa de Nueva York.

Confinado en el estudio de mi hogar, quisiera compartir un análisis geopolítico y geoeconómico de la situación actual tras los cambios producidos por la pandemia del Covid19.

He amanecido un sábado tras dar un par de vueltas en la cama y observar que eran las 10 am. Fuera, todo sigue igual desde que se decretó el estado de alarma. Se ha instalado en el día a día la calma, la pausa. Acostumbrado al ritmo frenético de Madrid, donde diariamente amanezco a las 6 de la mañana para finalizar la jornada en torno a las 11 de la noche, esta situación no deja de ser para mí algo extraño e incluso ajeno.

Times Square, ‘corazón’ de Nueva York, vacío. © Matthew McDermott / Contacto

Times Square, ‘corazón’ de Nueva York, vacío. © Matthew McDermott / Contacto

Hace casi un par de años salí de Córdoba rumbo al otro lado del Atlántico con mil planes en la cabeza y el entusiasmo por desarrollar un futuro que cada vez veía más en mis manos. Sin embargo, estando confinado en la serranía de la ciudad del Gran Capitán, no puedo evitar preguntarme el por qué. ¿Por qué ha tenido que llegar este virus? Y más allá de la causa, trato de vislumbrar la finalidad que el mismo trae a nuestras vidas.